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Cadena perpetua en Colombia: demagogia y populismo punitivo

Cadena perpetua en Colombia: demagogia y populismo punitivo

 

Escrito por:

Ricardo León Yepes

Magister en Gobierno y Políticas Públicas, Ex Concejal de medellín

 

 

 

Avanza en el congreso de la república, un proyecto de acto legislativo para implementar la cadena perpetua para los asesinos y violadores de menores de edad. Ya fue aprobado en la Cámara y ahora hace tránsito en el Senado quien tendrá que debatir sus posturas.

 

La violación es un acto vil y despiadado que merece todo el repudio por parte de la sociedad, y si es hacia niños, más detestable es, solo a un enfermo se le ocurre abusar de un menor.

 

Colombia hace parte del tratado llamado Pacto de San José desde el año 1969, el cual limita el accionar del sistema judicial colombiano en casos como la cadena perpetua y pena de muerte.

 

Quienes promueven esta iniciativa sabrán que ¿el control que hace la Corte Constitucional a los actos legislativo es posterior? Es decir, que el pacto de San José hace parte del bloque de constitucionalidad, y que por ende lo más probable es que la Corte Constitucional manifieste que el acto legislativo de cadena perpetua para violadores de niños es inconstitucional.

 

Este circo mediático y político no es más que un desgaste al aparato legislativo innecesario, que en vez de legislar en cosas estructurales como reformar el aparato judicial, siguen perdiendo el tiempo en populismo punitivo.

 

Dice el abogado Juan Trujillo que “el Populismo Punitivo es la práctica de promover el encarcelamiento en masa y penas más crueles, con apoyo electoral, utilizando para ello la manipulación de los medios de comunicación y el estímulo de las emociones más primitivas.”

 

Irresponsables los que juegan con el sentimiento de repudio generalizado que dan este tipo de actos tan detestables, pero más irresponsables son los que proponen un debate moral entre los que apoyan la cadena perpetua vs los que no; es que se termina agotando el debate de una forma tan anacrónica, que parece que el que no apoyara la cadena perpetua entonces avala la violación ¡Totalmente absurdo!

 

Muchos estudios de la criminología indican que la severidad de la pena no determina la realización de los delitos, es decir que más años de cárcel no necesariamente indican menos comisión de los delitos. En este orden de ideas, en un país donde reina la impunidad y donde solo el 5% de los delitos son juzgados, este tipo de medidas son solo un canto a la bandera. Ganar votos con populismo y demagogia es más fácil que hacerlo con argumentos y proyectos, lamentablemente este es un tema que ha hecho carrera en la clase política de Colombia.

 

Alguna vez siendo Concejal me buscaron para firmar mi apoyo a la cadena perpetua de violadores de niños y niñas, yo tajantemente dije que no, y me sigo sosteniendo en ello. Porque creo que la propuesta no soluciona nada de fondo, y de hecho ya existe un castigo de 60 años como pena máximo, el problema es cómo aplican esa norma, sería suficiente si en realidad los que comenten delitos no se les concedieran rebajas de pena.  No deberíamos caer en este tipo de mañas sólo por no legislar sobre lo verdaderamente importante.

 

Si el debate se trata de solucionar problemas de fondo, entonces yo pensaría en una medida que indique verdadera severidad como la pena de muerte, pero teniendo en cuenta todo lo mencionado anteriormente, si como país quisiéramos que algo así prospere, y evitar desgastar al legislativo, entonces el inicio es que Colombia saque de ese bloque de constitucionalidad, los tratados internacionales que limitan al sistema judicial en esos aspectos.

 

No siempre todo vale, y no creo que un político que quiera tener éxito deba usar temas de repudio nacional para obtener votos a punta de demagogia. La cadena perpetua no soluciona las violaciones a niños en Colombia, no lo hará mientras el sistema judicial siga garantizando impunidad.